|
4º SIMPOSIO INTERNACIONAL DE ERGONOMÍA Y PSICOSOCIOLOGÍA. ERGONOMÍA Y SALUD EN EL TRABAJO SOCIOSANITARIO F. Javier Llaneza.
Presidente PREVERAS (Asociación Asturiana de Ergonomía)/AEE (Asociación Española de Ergonomía)El encuentro ha tenido lugar los días 24 y 25 de junio en Oviedo (Asturias), contando con 150 asistentes Coincidiendo con la realización en la ciudad de Oviedo de la tercera Conferencia Internacional sobre “Los Sistemas de Salud y Ergonómicos en la Seguridad de Pacientes (HEPS)” (www.heps2011.org), se organizó este 4º Simposio Internacional de Ergonomía, orientado hacia las condiciones de trabajo de los profesionales sanitarios porque, en todo sistema de trabajo, el papel de los trabajadores resulta clave para conseguir una adecuada prestación de servicios.
La especialidad de Ergonomía y Psicosociología Aplicada encuentra en el ámbito sanitario un amplio campo de situaciones, lugares, instrumentos y puestos de trabajo susceptibles de ser concebidos o mejorados con las propuestas fruto de los análisis e investigaciones en esta disciplina.
Algunas de esas aplicaciones, las más clásicas, tienen que ver con las posturas de trabajo y la carga física y mental asociada, como es el caso de los puestos de quirófano. También la manipulación de cargas ha sido frecuentemente tratada en el contexto de movilización de pacientes.
El ergónomo no debe limitarse tan solo a conocer las condiciones de trabajo, aplicando los métodos analíticos, y debe aportar soluciones a las demandas que surjan en los puestos. Los factores organizacionales y la concepción de los lugares son elementos clave para explicar muchos de los problemas que afectan a las personas ocupadas en el sector. A las quejas y dificultades que manifiestan muchos profesionales en este ámbito, se añaden otros con más reconocimiento objetivo: estrés, burnout o distintos modos de violencia, tanto en los centros de salud como en los hospitales públicos y privados, con énfasis en diferentes aspectos, dependiendo del tipo de hospital que se trate. Estos problemas deben ser abordados globalmente, y más en los tiempos actuales, porque el análisis de la actividad de trabajo en la producción de servicios de salud es crucial para el éxito de la adaptación de los servicios a las nuevas necesidades y es, a su vez, impactado por las modificaciones estructurales. Una gestión moderna de los recursos humanos en este importante sector de empleo conlleva abordar los problemas de salud, ergonomía y prevención de riesgos como claves en la gestión para la mejor prestación de servicios y mayor satisfacción de los ciudadanos.
PONENCIAS
Resumen de las conferencias del ciclo del viernes 24 de junio de 2011
▪ISO TR 12296 sobre ”Manipulación manual de personas en el sector sanitario”.
Por el Dr. Enrico Occhipinti. Médico del trabajo y ergónomo Europeo. Director de la EPM International Ergonomics School.
El documento ISO TR 12296 responde a una solicitud del comité técnico ISO/TC159/SC3 y CEN/TC 122 en el año 2008 para obtener un instrumento útil con el objetivo de trabajar sobre la manipulación y movilización de personas y diferenciarlo de las normas ISO 11228-1, 2 y 3, aplicables a la manipulación de cargas, pero no de manera específica para el sector sanitario.
Parte del grupo de trabajo de ISO que ha elaborado este documento estuvo presente en el evento de Oviedo: Natale Battevi, Enrico Occhipinti y Enrique Alvarez-Casado.
El TR 12296 tiene dos objetivos:
▪Mejorar las condiciones de trabajo de los operadores, disminuyendo la carga biomecánica, limitando de esta manera las enfermedades asociadas con el trabajo y los accidentes, así como los costes y el absentismo.
▪Mejorar la calidad asistencial de los pacientes, la seguridad, la dignidad y la privacidad en lo que se refiere a sus necesidades, asistencia personal y maniobras para la higiene.
La aplicación del documento se puede efectuar en cualquiera de las distintas áreas de una institución sanitaria (salas de hospitalización, quirófanos, servicios ambulatorios, diagnóstico, RX, etc.) en donde se efectúe la movilización de personas adultas o niños.
Está dirigido a todos los usuarios involucrados en la gestión y funcionamiento del sector, como los dirigentes de los centros y hospitales, trabajadores sanitarios, técnicos de seguridad laboral, productores y diseñadores de equipos de ayuda para la asistencia, supervisores y docentes de formación, diseñadores y productores de ayudas menores.
El documento describe cuáles deben ser los factores que tienen que ser incluidos en la gestión del riesgo partiendo de la dentificación del peligro por movilización de pacientes no autónomos, la estimación del riesgo y, después, la evaluación analítica del riesgo. Los factores influyentes en el aumento del riesgo y que, por tanto, deben ser valorados son: “Cuantificación de los pacientes”, “Tipología de movilización”, “Organización del trabajo”, “Postura y de fuerza”, “Equipamiento de asistencia”, “Ambiente y condiciones de las instalaciones” y “Características individuales”.
El TR12296 contiene un compendio de anexos entre los cuales se pueden encontrar la descripción de varios métodos recopilados en la literatura científica internacional, en los que hay una comparación de sus determinantes de riesgo, beneficios, limitaciones y en donde han sido aplicados. MAPO es uno de los métodos que está dentro de este listado y es el único que ha sido validado mediante estudio epidemiológico.
El resto de anexos recopilan ejemplos de aplicación, recomendaciones para las instalaciones y espacios de los lugares donde se moviliza a los pacientes, criterios ergonómicos para la selección de equipos de ayuda adecuados, políticas dirigidas a mejorar la organización del trabajo y algunos indicadores sobre cómo efectuar la verificación de la eficacia de las intervenciones en la reducción del riesgo.
▪Base teórica del método MAPO para la evaluación del riesgo por movilización manual de pacientes.
Por la Dra. Olga Menoni. Médico del Trabajo. Unità di Ricerca Ergonomia della Postura e del Movimento (EPM). Fondazione IRCCS Policlinico y Università di Milano. Autora del método MAPO y docente de la EPM International Ergonomics School.
La metodología MAPO parte de la necesidad de formación de más de 12.000 trabajadores del sector sanitario en la zona de Lombardía en Italia en donde, desde el año 1996, se ha empezado a estudiar la problemática del daño lumbar asociado a la movilización de pacientes. Desde 1996 hasta el 2011, ha habido una evolución en el tipo de asistencia, dirigida hacia los pacientes agudos, comportando cambios en los días de permanencia en los hospitales en los que, a día de hoy, la estancia media es inferior a la de hace 15 años. Además, se han detectado otros cambios en relación al aumento de la edad anagráfica del personal asistencial, ya que actualmente la media de edad en Italia del personal de enfermería es de 44 años.
Gracias a esta evolución ha sido necesario efectuar una revisión y ajuste de la metodología MAPO para que tenga una aplicabilidad en este nuevo perfil de asistencia de agudos al que se enfrenta toda Europa.
La literatura científica define los principales factores de riesgo que pueden ser una causa de trastornos musculoesqueléticos tales como la presencia de pacientes no autónomos a movilizar, la ausencia de equipamiento (elevadores o grúas, auxilios menores o sillas de ruedas/camillas), la necesidad de operar con postura incorrecta (inadecuación de espacios), la carencia de formación específica y la copresencia de objetos a levantar o de operaciones de empuje/arrastre a efectuar. Todos estos hechos contribuyen al aumento de la sobrecarga biomecánica del aparato locomotor.
El procedimiento de análisis consiste en una entrevista al jefe de enfermería de la sala en la que se obtiene toda la información acerca de la organización del trabajo en la sala, así como la tipología de pacientes, la clasificación de movilizaciones a los pacientes no autónomos y si se cuenta con equipos de ayuda para las movilizaciones.
La segunda fase del método consiste en ejecutar la inspección u observación en donde se verifica la coherencia de los datos aportados por el jefe de enfermería y se efectúa la recogida de datos acerca de las instalaciones y las sillas de ruedas.
La metodología MAPO realiza una clasificación general de la tipología de paciente en no colaborador (requiere ser levantado totalmente) y paciente parcialmente colaborador (requiere ser levantado parcialmente). La movilización para cada tipología no tiene una influencia igual a nivel del raquis lumbar en el trabajador, en donde la fuerza de compresión cuando se moviliza un paciente no colaborador es superior a cuando se moviliza uno parcialmente colaborador; esta diferencia se ve reflejada en la ecuación final del índice MAPO, en donde hay un factor correlado a los pacientes no colaboradores y su relación con el número de trabajadores y con la movilización auxiliada, del mismo modo que para los pacientes parcialmente colaboradores tienen su propio factor correlado con las movilizaciones auxiliadas y a los operadores.
El método MAPO permite obtener un resultado de 4 niveles de riesgo, desde el ausente, bajo, medio, hasta el elevado.
La evaluación por sí sola no contribuye a la disminución del riesgo. El método MAPO entiende que para reducirlo es necesario establecer una estrategia preventiva que se inicia con la evaluación del riesgo en la que, a corto plazo, se pueden contar con criterios para una selección adecuada de los equipos de apoyo dotando de los mismos al área afectada. Una vez se tienen los equipos, es posible efectuar la formación específica en el uso de las ayudas y en los riesgos a los que pueden estar expuestos en el caso que no sean utilizadas dichas ayudas. A largo plazo es viable efectuar intervenciones estructurales para la mejora de los espacios de trabajo y, finalmente, una evaluación de la verificación de la eficacia de la intervención obteniendo indicadores claros de la disminución del riesgo.

▪ El Índice de Riesgo MAPO y el daño lumbar.
Por el Dr. Natale Battevi. Médico del Trabajo. Unità di Ricerca Ergonomia della Postura e del Movimento (EPM). Fondazione IRCCS Policlinico y Università di Milano. Coautor del método MAPO y docente de la EPM International Ergonomics School.
El índice de riesgo MAPO está basado en dos estudios multicéntricos de validación en donde se ha determinado la relación entre el índice de riesgo y el daño o la aparición de la patología lumbar.
El primer estudio multicéntrico se efectuó a 18 empresas hospitalarias en diferentes regiones italianas, 54 hospitales y residencias geriátricas y 216 servicios hospitalarios, con 3800 sujetos expuestos. Se realizó la evaluación del daño lumbar mediante la anamnesis estructurada (umbral del dolor), el protocolo clínico prefijado y las variables del daño -lumbagos agudos- y la evaluación de la exposición mediante el método MAPO, identificando los trabajadores que manipulaban pacientes, atribuyendo los valores de los diferentes niveles de exposición.
Los resultados del estudio permitieron establecer 3 niveles de riesgo en los que el nivel bajo corresponde a la probabilidad que tiene la población no expuesta de padecer una patología, el nivel medio es el doble de la probabilidad de la población no expuesta y el tercer nivel es el cuádruple de probabilidad de población no expuesta.

Debido a los cambios en la asistencia, se realizó otro estudio multicéntrico para afirmar los niveles de riesgo del primer estudio en el año 2000-2003 que se llevó a cabo en 191 salas de hospitalización y a 2603 sujetos expuestos.
Los resultados dan una conformidad entre los dos estudios multicéntricos de asociación positiva del índice MAPO con la frecuencia de los lumbagos agudos (por lo tanto, de la utilidad del índice en la definición del nivel de exposición).
Se efectúa también un estudio de correlación entre los resultados del índice MAPO y los resultados del Checklist MAPO obteniendo exactamente los mismos niveles de exposición y riesgo, pudiendo concluir que el Checklist MAPO es una herramienta precisa para la estimación del riesgo por movilización de pacientes, tal como lo indica el TR 12296.
El método MAPO representa un sistema metodológico completo (‘key enter’, ‘checklist’ y evaluación analítica) y se confirma la validación (correlación positiva entre el riesgo y el daño) del método MAPO.
▪Análisis comparativo de métodos de evaluación del riesgo por movilización manual de pacientes.
Por Enrique Álvarez-Casado.Profesor de la Universitat Politècnica de Catalunya. Presidente de Catergo, director de proyectos del Centro de Ergonomía Aplicada (CENEA) y docente de la EPM International Ergonomics School.
Los métodos más conocidos en España que se utilizan para evaluar la manipulación de pacientes son el OWAS y el REBA.
Si se habla del OWAS, es un método en el que las determinantes del riesgo son únicamente la postura y algún factor relacionado con la carga. Los inconvenientes de utilizar esta metodología para la evaluación del riesgo por movilización de pacientes principalmente son la alta sensibilidad al tiempo de filmación, el análisis por tareas (depende de la sensibilidad a los hábitos del trabajador analizado y a las condiciones de cada movilización), además de la baja sensibilidad a la fuerza externa requerida.
El método REBA, a diferencia del OWAS, se basa en la evaluación de una postura determinada o definida en la que se verifican varias zonas del cuerpo, la fuerza requerida en cuanto al peso levantado y el agarre. Los inconvenientes detectados en el uso de esta metodología en la evaluación del riesgo por movilización de pacientes están definidos por la alta sensibilidad a la selección de la postura a analizar (la más frecuente, la más extrema, la mantenida por más tiempo, etc.), la muy baja sensibilidad a posturas dinámicas y que el factor fuerza se valora tanto como fuerza interna como externa. Los autores de REBA lo presentan no como un método de evaluación de riesgos sino como un instrumento para verificar la eficacia de la intervención de mejora realizada.
El ISO TR 12296 recoge en el anexo A diferentes metodologías recopiladas en la bibliografía científica que hablan acerca de la evaluación del riesgo por movilización de pacientes. Estas metodologías, como OWAS, REBA, LBP, BIPP, PATE, DINO, PTAI, Lift Termomether y Dortmund Approach, están dirigidas al análisis basado en tareas de movilización concretas, mientras que MAPO es un método holístico que considera todos los factores de riesgo en una unidad o servicio hospitalario.
En la literatura científica sobre métodos de evaluación se hace alusión a 3 tipos diferentes de validación del método. Por ejemplo, una validación de tipo metodológico, cuando el diseño del método ha sido publicado en alguna revista científica con sistema de revisores; la validación externa, cuando se ha demostrado la aplicabilidad del método en diversos contextos sin diferencias significativas en los resultados obtenidos por diferentes expertos; y por último, la validación interna es la única en la que se comprueba la medición del riesgo como una correspondencia entre nivel de riesgo y la probabilidad del daño (estudio epidemiológico). El único método presente en el ISO TR 12296 con una validación interna es el método MAPO.
▪Investigación sobre MAPO realizada en España.
Por Sonia Tello Sandoval. Ingeniera Industrial y máster en Ergonomía por la Universitat Politécnica de Catalunya. Consultora del Centro de Ergonomía Aplicada (CENEA) y docente de la EPM International Ergonomics School.
En febrero de 2009 se constituyó el grupo ESPINHO (Evaluación de la Sobrecarga biomecánica de movilización de Pacientes Integrada en Hospitales), un grupo de investigación de base voluntaria cuyo objetivo es adaptar y traducir una metodología que evaluara el riesgo por manipulación manual de pacientes, debido a la falta de métodos objetivos en el estado español.
Durante el año 2009 y 2010, los integrantes del grupo como los autores del método MAPO (Olga Menoni, Natale Battevi y Erico Occhipinti), ergónomos e investigadores del Centro de Ergonomía Aplicada-CENEA (Aquiles Hernández y Sonia Tello), técnicos en PRL del Hospital General de Valencia y del Hospital de A Coruña (Diana Robla y Begoña Baiget), profesores ergónomos de la Universitat Politècnica de Catalunya (Enrique Álvarez-Casado) y técnicos del Institut Català de la Salut (Narcis Sevilla e Isabel Miranda) han trabajado en la traducción, adaptación, aplicación y elaboración del material y herramientas software del método MAPO para que pueda ser aplicado en cualquier centro sanitario del país.
Dentro del período de trabajo, se han efectuado diferentes debates acerca del perfil del celador o camillero, que aun siendo un trabajador no reconocido como sanitario, está presente en muchos hospitales y es quien, en muchos casos, está más expuesto a la movilización de pacientes debido a sus funciones, con lo que era necesario analizar los diferentes tipos de organización del trabajo en más de 30 hospitales y determinar la asignación temporal del perfil del celador en el análisis del riesgo MAPO.
El grupo ha participado en diferentes jornadas y eventos de difusión así como en un proyecto europeo TANDEM, en el que los países partner (Italia, Holanda y Finlandia) hacen la transferencia del conocimiento en temas de manipulación de pacientes a los países stakeholder (España, Republica Checa y Estonia) respectivamente.

▪Experiencias prácticas en la evaluación del riesgo por movilización manual de pacientes en centros hospitalarios.
Por Diana Robla. Técnico PRL esp. en Ergonomía y Psicosociología Aplicada de la Unidad de Prevención de Riesgos Laborales del Complejo Hospitalario Universitario A Coruña.
La aplicación del método MAPO en el Hospital de A Coruña responde a la necesidad de cuantificar objetivamente el porqué se estaban presentando problemas por trastornos musculoesqueléticos en los trabajadores que manipulan pacientes.
La atención sanitaria en el hospital de A Coruña se centra en 3 áreas de trabajo: hospitalización, cirugía y consultas externas. Los estudios de datos de siniestralidad han permitido conocer que del total de AA.TT. con baja el 30% se producen debido a la realización de sobreesfuerzos y, la mayoría están relacionados con la asistencia a pacientes, es decir, con tareas de movilización de estos, siendo los trabajadores con la categoría de celador y el personal de enfermería los más afectados por esta clase de accidentes.
La aplicación del método en 4 unidades -Cirugía General, Medicina Interna, Traumatología y Cardiología- ha dado como resultado los diferentes niveles de riesgo, permitiendo orientar la priorización de intervención en las salas en donde hay un riesgo alto. Además, las medidas preventivas orientadas a mejorar los niveles de riesgo se han dirigido hacia los factores que determinan el incremento en dicho riesgo como la formación, la cual es una constante en todas las salas, la dotación de una grúa en dos salas en donde es necesaria, y también en un par de salas es preciso mejorar o adquirir sillas de ruedas suficientes para los traslados intrahospitalarios.
La conclusión es la posibilidad de aplicación, la facilidad de obtención de la información requerida por el método después de una experiencia mínima de evaluación de un par de salas y, por consiguiente, la visualización del conjunto de salas de un hospital permitiendo la priorización de intervención, incluso simulando el impacto, evitando los costes innecesarios y con poco resultado en la reducción del riesgo.
Resumen de las mesas redondas del sábado 25 de junio de 2011. a) Mesa redonda: Los aspectos psicosociales en el ámbito sanitario
Modera: Dr. Julio Rodríguez. Profesor de la Universidad de Oviedo.
▪Factores y riesgos psicosociales en enfermería: entorno organizacional y calidad de respuesta atencional.
Por el Dr. Marino Martínez Gamarra. Grupo DERSA (Universidad de Zaragoza).
A través de este trabajo se pretende investigar mediante un cuestionario elaborado por las Universidades de Barcelona y de Zaragoza, y que en este momento se ha suministrado a diferentes centros sanitarios para que sea respondido por el servicio de enfermería de unidades que consideramos más proclives al desgaste profesional y, por consiguiente, tanto a la posibilidad de una peor respuesta atencional, como a la posibilidad de cometer errores, con el objetivo de mejorar la calidad de respuesta atencional, a partir del conocimiento de ciertos factores determinantes.
Para la elaboración del cuestionario se ha reflexionado en primer lugar sobre la necesidad de distinguir factores y riesgos psicosociales y acotar aquellos que, siguiendo un modelo procesual de desgaste profesional a la calidad de servicio, puedan influir bien directamente o como variables moderadas del proceso.
Es por ello que se han contemplado factores como recursos internos y externos de la persona (económicos y familiares), factores relacionados con el diseño del puesto de trabajo, escalas y subescalas vinculadas con el desgaste profesional, y preguntas con las que se procura valorar las relaciones personales, así como las expresiones corteses. A ello hay que añadir la importancia concedida al contexto social que influye fundamentalmente en las creencias y valores de los operarios, así como en la posible culpabilidad asumida en los errores cometidos.
A partir de los datos obtenidos, se procederá a una publicación donde fundamentalmente se señalarán las medidas de carácter organizacional para la mejora del servicio en los hospitales de las enfermeras.
▪Burnout en neumólogos en el Principado de Asturias.
Por José Antonio Fernández Fernández. Técnico en PRL especializado en Ergonomía y Psicosociología Aplicada. Gerente Preverlaboral.
En la literatura sobre la Psicosociología de la salud en las organizaciones es generalmente aceptado que el burnout aparece como consecuencia de un estrés laboral crónico excesivo que provoca una disminución de la habilidad de la actividad en el trabajo y la aparición de diferentes problemas de salud a quien lo padece.
El burnout ha sido conceptualizado como síndrome psicológico tridimensional de agotamiento emocional, despersonalización y baja realización personal en el trabajo.
El propósito de este trabajo es identificar y evaluar la presencia del burnout en el colectivo de médicos neumólogos de la red pública hospitalaria asturiana. Para ello se utilizó una muestra de 49 profesionales en activo (de los 79 que componen el universo N), empleados en los 9 hospitales públicos de Asturias.
El estudio se realizó durante octubre de 2010 y mayo de 2011.
Para medir la incidencia del burnout se utilizó el “inventario de burnout de Maslach”.
Estos profesionales presentan un nivel alto en baja realización personal (50%), despersonalización (40%) y agotamiento emocional (30%). También se encontraron diferencias cuando fueron comparados con otros profesionales de la sanidad.
Se consideraron fundamentalmente variables sociodemográficas y laborales (sexo, edad, estado civil, categoría laboral, antigüedad, etc.), no encontrándose diferencias significativas vinculadas a dichas variables, a excepción de la antigüedad en el puesto, sentirse presionado en el trabajo y la organización del mismo, que sí afectan a las tres dimensiones del burnout.

▪Experiencias del ámbito psicosocial en el Hospital Sant Joan de Déu.
Dra. D.ª Inés Dalmau Pons.
Especialista en Ergonomía y Psicosociología del Servicio de Prevención Mancomunado Sant Joan de Déu.
El Servicio de Prevención Mancomunado del Hospital Sant Joan de Déu da cobertura al propio hospital y a sus centros adscritos (al Parc Sanitari Sant Joan de Déu, Serveis Sociosanitaris Sant Joan de Déu, Sant Joan de Déu Serveis Socials y recientemente a la Fundación Sant Joan de Déu) a un total de 3.700 trabajadores aproximadamente. Se constituyó hace unos dos años y lo forman 9 profesionales.
En esta presentación se describen cuatro líneas de trabajo relacionadas con la prevención de riesgos psicosociales que se están llevando a cabo en el hospital.
▪En cuanto a la evaluación de riesgos psicosociales, se asocia a las propias evaluaciones distintas unidades. Antes de realizar la visita se entrega a todo el personal de la unidad una encuesta abierta con preguntas asociadas a todos los posibles riesgos y, además, la versión corta del Istas 21. En la mencionada tenemos como objetivo implicar y hacer participar activamente tanto a los trabajadores como a los responsables. Así, vamos obteniendo un mapa general, aunque es un procedimiento un poco lento. Dentro del proceso de evaluación, el año pasado, justo después de aplicar las primeras medidas de contención del hospital, se participó -tal como estaba previsto- en el “Proyecto Opina”, una encuesta de clima impulsada desde el Consorci de Salut i Social de Catalunya (una población de 22.000 trabajadores del sector sociosanitario) que incluye la técnica de evaluación psicosocial ARPS. Se trata de un modelo de evaluación psicosocial desarrollado por la Mancomunitat Sanitaria de Prevenció, que consta de 50 ítems con escala cuantitativa numérica y 17 factores de riesgo, que se relacionan con varios indicadores de percepción de riesgos, principalmente con la pregunta “desde el punto de vista psicológico y emocional, ¿este es un puesto de trabajo saludable y satisfactorio?”. Se describen los principales resultados obtenidos y las ventajas que ofrece esta técnica en cuanto a presentación de dichos resultados con el porcentaje de variabilidad explicada por el modelo, entre otros.

▪En la línea de vigilancia de la salud, en los propios reconocimientos médicos se describe cómo se ha incluido un cuestionario de bienestar mental (GHQ-12), y sus resultados (también el “Servicio de orientación social” o la “Oficina de consultas” que se realiza desde Personal y relaciones laborales).
▪En relación con la prevención de la violencia, el hospital pertenece al grupo de trabajo de violencia ocupacional (www.violenciaocupacional.net). Entre otras actuaciones se comunican los casos de violencia en un registro unificado en Cataluña lo que permite, entre otras cosas, intentar evaluar los factores precursores, analizar los resultados y compararnos con centros similares. De este grupo de trabajo se están realizando distintos tipos de publicaciones. Además, en el hospital estamos en el proceso de aprobar protocolos de prevención y actuación ante casos de violencia física, verbal, psicológica, de acoso sexual o de discriminación por razón de género.
- Finalmente, se describen algunas de las actuaciones de formación relacionada con la prevención de riesgos psicosociales, entre otras en las sesiones de acogida de los MIR donde se ha incluido el material audiovisual “de la teoría a la práctica” de la Fundación Galatea, en el que los propios residentes hablan de las emociones, miedos y preocupaciones que han tenido y tienen al ser residentes y cómo las afrontan. Otros programas de formación como son “Gestión de vida. Taller de emociones”, “Asertividad y empatía en la priorización de tareas”, “Habilidades comunicativas y prevención de conflictos” o “Atención al cliente desde la diversidad”. Todo ello asociado al sustrato que suponen los valores institucionales explícitos del hospital que son acogida, respeto, solidaridad, hospitalidad y profesionalidad.
b) Mesa redonda: Experiencias y propuestas sobre Ergonomía y la salud desde los Servicios de Prevención de los centros sociosanitarios.
Modera: Manuel Carlos Barba Morán. Director del Instituto Asturiano para la Prevención de Riesgos Laborales.
▪Análisis comparativo y evaluación ergonómica de la cama con doble regresión.
Por Ricardo Ros Mar (Dr. en Medicina. Prof. Titular. Universidad de Zaragoza) y Marino Martínez Gamarra (Dr. en Psicología. Prof. Ayudante. Universidad de Zaragoza).
El objeto de este estudio ha sido la evaluación de dos camas articuladas de uso hospitalario -una con doble regresión (CR) y la otra sin doble regresión (SR)- con el fin de comprobar las diferencias de presiones de apoyo y si la doble regresión es o no adecuada para disminuir la aparición úlceras por presión (UPP). Para ello han participado en el estudio 50 personas (30 hombres y 19 mujeres) con un IMC medio de 24,2, que han permanecido sobre las dos camas indicadas en siete posturas diferentes: decúbito supino, semi-fowler a 30º, fowler a 45º, sentado, decúbito lateral de 30º, decúbito lateral 45º y decúbito lateral 90º. Durante todo el estudio una manta de presiones Xsensor (modelo X3 Bed System) y el sistema de captura de movimiento VICON han permitido, en cada postura, conocer las presiones y superficies de contacto en diferentes zonas anatómicas, así como los datos cinemáticos de la cama y del paciente. Los resultados demuestran unas disminuciones significativas de las presiones máximas, de las presiones medias y de las superficies de contacto con riesgo de UPP (más de 32 mmHg) de las zonas de apoyo con la cama CR. Los resultados presentan buenas correlaciones con la talla de los sujetos. Se concluye que la cama CR puede ser eficaz en la prevención de las UPP y que será necesario mejorar las dimensiones para que se adapten mejor a toda la población.
Nota: Este trabajo se ha subvencionado por la Universidad de Zaragoza a través del programa de infraestructuras 2007 y por Industrias H. Pardo S.A. a través del proyecto PRoFIT: FIT-020400-2007-159. Proyecto Tecno.
▪Biomarcadores en la valoración de la carga mental y la doble tarea.
Por G. Huerta, R. Martínez, et. alt. Médicos del Trabajo. Hospital Universitario Central de Asturias. Oviedo (España).
El objeto es la valoración de la actividad mental desde indicadores biológicos e identificar la “doble tarea” como factor de riesgo psicosociolaboral. Para ello se pretende evaluar la relación entre trabajo mental y valores de serotonina (ST) en plasma, para ver si se puede utilizar como “biomarcador” de la salud laboral. Y es que “solo se puede tratar aquello que se puede medir”.
Consideramos el trabajo mental desde tres puntos de vista: 1) Cantidad de esfuerzo mental deliberado en un estado de atención y concentración suficiente, para conseguir un resultado. 2) Para una persona dada, la relación entre las exigencias de su trabajo y los recursos mentales de que dispone para hacer frente a tales exigencias, expresa la carga de trabajo mental. 3) El pensamiento, las emociones y los sentimientos, son células y reacciones en funcionamiento. La conexión entre el cerebro y el cuerpo se puede demostrar cuando se les pide a las personas que imaginen alguna situación que produzca ansiedad (hablar en público, o un desacuerdo con el jefe) -sentimos una respuesta tanto emocional como física-. Los neurotransmisores (NT) son responsables, entre otras, de las sensaciones físicas -pueden incluir la tensión muscular, sudoración, palpitaciones, falta de aire, dolores abdominales-. Cada persona difiere en las emociones o sensaciones puede sentir y también en identificar lo que está pasando en su mente o su cuerpo. La “diana corporal” puede ser el cerebro, el corazón, el intestino y el pie. El impacto de los trastornos e incapacidades derivados de la mala e inadecuada “carga mental” es muy importante (estrés, depresión, burnout, mobbing, adicciones, fobias, etc.) y está aumentando por lo que se teme que en los próximos años se convierta en una auténtica “epidemia”, y puede ser devastadora. Según el último informe de 2010 del Observatorio de Riesgos Psicosociales en España, el 75% de los trabajadores afirma experimentar estrés en el trabajo -se recogía como principal causa de los daños mentales la elevada carga mental (87 %)-. La Organización Internacional Trabajo (OIT) incluye en 2010 por primera vez los trastornos mentales y del comportamiento en las las enfermedades profesionales.
Como conclusiones se muestra que los datos objetivos y cuantificables pueden ayudar a eliminar los “estigmas” de los trastornos mentales, a aceptar el “problema” y a fidelizar tratamientos. Las mujeres sienten más culpa y angustia por las intrusiones del trabajo (doble tarea) en el hogar -las mujeres se las ingeniaban igual de bien que los hombres con su trabajo y vida familiar, pero se sentían más culpables-. Esta situación (“culpa”) parece ser el centro de su angustia. Independientemente del tamaño de la muestra analizada y de los resultados obtenidos, es evidente que los profesionales sanitarios comprometidos con la salud laboral debemos esforzarnos en medir el trabajo mental -estos riesgos psicosociales deben tratarse de la misma forma lógica y sistemática que otros problemas de seguridad-.

|