Volver a la página principal de BorrmartConoce nuestras publicacionesToda la actualidad del sectorSuscríbete cómodamente a nuestras publicacionesAprovecha nuestras ofertas en PublicidadInfórmate de los eventos más interesantesInformación acerca de la Editorial BorrmartContacta con nosotros y suscríbete a nuestras newslettersEnlaces de interés
Buscar artículos:en:

PROTECCIÓN RESPIRATORIA, CABEZA Y GASES

Adquirir este número de Formación de Seguridad Laboral Imprimir artículo

LOS RIESGOS LABORALES ANTE INHALACIÓN DE GASES ANESTÉSICOS


Carmela de Pablo Hernández
Técnico en Prevención de Riesgos Laborales

Los Agentes Anestésicos Inhalatorios (AAI) son sustancias volátiles utilizadas en algunos procedimientos quirúrgicos para aumentar el umbral de sensibilidad al dolor y eliminar el estado de vigilia. Son agentes químicos depresores del sistema nervioso central que van a producir pérdida de conciencia, de movilidad, de sensibilidad y de la actividad refleja.

A mediados del siglo XIX (1840-1850), comenzaron a utilizarse los anestésicos inhalatorios, principalmente el éter dietílico, el óxido nitroso y el cloroformo; posteriormente, hacia 1930, se introdujeron otros anestésicos, como el ciclopropano; en la década de 1950, se empezaron a utilizar el fluorexeno, halotano, etc.; y, actualmente, los compuestos más utilizados son el protóxido de nitrógeno (concentración elevada, entre el 50-60%) y el halotano (en una concentración del 1 al 2%), siendo utilizado por sus ventajas en cuanto a su menor toxicidad y mayor seguridad en su manejo.

Los primeros estudios realizados acerca de los efectos nocivos de estas sustancias en los trabajadores fueron llevados a cabo en 1893, por Hewit; posteriormente, Kirschner (1925) y Hirsch (1929) determinaron las alteraciones que se producían con los gases anestésicos, tanto agudas como crónicas, siendo en 1948 cuando Werthmann determinó las alteraciones hematológicas que produce. Wieloch y Perthes, en 1925, Zaaijetr, en 1927, y Holscher, en 1928, diseñaron distintos mecanismos que pudieran disminuir la contaminación con estos gases en el quirófano.

Los más utilizados

Los Agentes Anestésicos Inhalatorios más utilizados actualmente son:

▪ Óxido nitroso.
▪ Halotano.
▪ Enflurano.
▪ Isoflurano.
▪ Sevoflurano.
▪ Desflurano.

El óxido nitroso es un gas a temperatura y presión ambiental, mientras que los otros cinco son líquidos orgánicos y volátiles. El óxido nitroso y el halotano se pueden utilizar bien por separado o conjuntamente, dependiendo de la característica de la anestesia que se desea obtener, de las características del paciente, de la forma de trabajar del médico anestesista, etc. El caudal ventilatorio que se suele aplicar al paciente se halla entre 4-5 l/min. Una parte del oxígeno y de los gases anestésicos es asimilada por el paciente, y el resto, bien retorna al respirador, donde puede ser recirculado -previa depuración-, va directamente al ambiente o es aspirado por una fuente de vacío (scavenger).

Son personal potencialmente expuesto a este tipo de gases los médicos anestesistas, cirujanos, personal de enfermería de quirófano, personal de enfermería que trabaja en las salas de reanimación, personal sanitario de salas de exploraciones (determinadas salas de exploración radiológica, endoscopia, etc.), personal sanitario de paritorios, veterinarios, odontólogos, estomatólogos, personal de laboratorio, fabricantes y/o manipuladores industriales de anestésicos inhalatorios, trabajadores de la industria alimentaria (espumante para la nata), etc.

Metabolización y eliminación

Cada uno de los agentes va a tener un proceso de metabolización y eliminación diferente; por ejemplo, el óxido nitroso se elimina rápidamente en el aire espirado, y una pequeña cantidad puede difundirse a través de la piel; el halotano puede ser eliminado (aproximadamente entre el 60-80%) sin metabolizarse en el aire espirado en las primeras 24 horas de su administración; el enfluorano se elimina (aproximadamente el 80%) en el aire espirado, y el resto se metaboliza en el hígado; el isoflurano se metaboliza en mínimas cantidades (apenas el 0,2%). Existen otros tipos de Agentes Anestésicos Inhalatorios que en la actualidad no suelen ser utilizados, ya que ocasionaban serios daños, aunque algunos de ellos, como el cloruro de etileno, se emplea en forma de spray en anestesia local en la piel (inserción de pendientes, biopsias cutáneas…). Algunos de estos agentes son los éteres, que podían ocasionar alteraciones hematológicas y nefritis; el metoxiflurano, que producía patologías renales; el cloroformo y el tricloroetileno, que podían ocasionar hapatopatías tóxicas o paro cardíaco.
En las salas de reanimación el personal de enfermería también deberá llevar a cabo las medidas de protección y prevención de riesgos.

La posible relación de las alteraciones de la salud en los trabajadores de quirófano con la inhalación de los gases anestésicos a lo largo de sus jornadas laborales hace que se deban tener controladas las concentraciones de estos gases nocivos para la salud. Reducir la concentración ambiental hará que se reduzcan los riesgos de sufrir alteraciones de la salud.

Las salas de quirófano deberán disponer de un adecuado sistema de ventilación para evitar producir concentraciones de gases.


Efectos de exposición. Ampliar.

Causas de contaminación de residuos gaseosos en quirófano

Son diversas las causas que pueden hacer que encontremos residuos gaseosos en un quirófano:

▪ Por la infraestructura del quirófano:
▪ Carencia de sistemas de ventilación.
▪ Ineficacia/carencia del sistema de evacuación de gases anestésicos.
▪ Quirófanos sin extractores.

▪ Por el tipo de anestesia:
▪ Máscara.
▪ Intubación.

▪ Por el equipamiento anestésico:
▪ Equipos de anestesia sin sistema de evacuación de gases.
▪ Máquinas de anestesia con pérdidas por fallo/falta de mantenimiento.
▪ Pérdidas/fugas por el circuito anestésico.
▪ Pérdidas/fugas de flujómetros.
▪ Mal funcionamiento de las válvulas de evacuación.
▪ Fugas/pérdidas por el ventilador.

Las mediciones de los gases anestésicos se pueden realizar con tubos colorimétricos, monitores para medición en estado de gas o vapor e instrumentos eléctricos y ópticos para aerosoles, además de mediante ciertos procedimientos de toma de muestras de aire, cromatografía de gases, etc. Y para saber los niveles de óxido nitroso y halotano se pueden realizar muestras de orina y de aire expirado por el trabajador.

El índice de exposición biológica (BEI) del óxido nitroso en orina es el indicador de exposición profesional para toda la mezcla anestésica. NIOSH ha propuesto un valor TLV-TWA de 25 ppm para el óxido nitroso y de 50 ppm para el halotano para el proceso de fabricación, debiendo ser menor en los quirófanos. También recomienda para los agentes halogenados un límite de 2 ppm o inferior, en caso que exista óxido nitroso en el ambiente.

Medidas de prevención

Deberán controlarse la contaminación ambiental y los niveles de exposición. Para ello, se recomienda reducir las concentraciones residuales de los gases anestésicos, lo cual se conseguirá mediante las siguientes prácticas:


El aparataje de anestesia deberá pasar los controles establecidos.
▪ Utilizar sistemas de evacuación de gases:
- Recambiar el aire de la zona de trabajo con una frecuencia de 15-20 veces por hora para eliminar las bolsas de anestésicos que se acumulan alrededor de la mesa de operaciones.
- La entrada de aire deberá estar cerca del techo y la salida aproximadamente a 15 cm del suelo.
- Los equipos de anestesia deberán disponer de sistemas de evacuación de gases.
- Revisar de manera periódica los equipos de anestesia, acondicionadores de aire, sistemas de ventilación, sistema de evacuación de gases,…
- Realizar los controles preventivos correspondientes.

▪ Establecer programas de vigilancia médica:
- Formar al personal en los riesgos derivados de su trabajo y de los efectos adversos sobre la salud, relacionados con su trabajo en el quirófano, así como en las medidas de prevención correspondientes.
- Realizar reconocimientos médicos periódicos.
- Realizar controles biológicos.
- Facilitar a los trabajadores los equipos de protección (EPI) necesarios.

▪ Monitorización de los niveles de los residuos de los gases anestésicos en el quirófano.

▪ Realización de correctas prácticas laborales:
- Utilizar los circuitos anestésicos de bajos flujos.
- Uso efectivo de la mascarilla facial para evitar fugas.
- Asegurarse de mantener cerrado el vaporizador cuando este no se utilice.
- Evitar realizar fluhing en el circuito.
- Realizar el llenado del vaporizador con precaución para evitar pérdidas al ambiente.

Bibliografía:

- "NTP 606: Exposición laboral a gases anestésicos".
- "Riesgos laborales en personal de quirófano". De Pablo, C. Ed. Formación Alcalá (en prensa).



© 2005 Editorial Borrmart - C./ Don Ramón de la Cruz, 68 Madrid - Tel.: +34 91 402 96 07 - Aviso Legal - Política de Privacidad